El 14 de febrero, una fecha especial, llena de satisfacción y alegria, romance y color, cariño y pasión, una fecha inolvidable para comerciantes, restaurantes, hostales y demás merdotecnia que pueda aferrarse como rémora a esta celebración.
Leí en una ocasión el siguiente texto "este San Valentin se venderan mas condones que cajas de bombones", tristemente cierto, el buen Valentín, cuyas acciones le llevaron a perder la cabeza, no por locura saturada de amor sino por decapitación, simplemente por casar soldados romanos a pesar de la prohibición de la epoca y que lo convirtieron en el simbolo perfecto de la lucha por el amor, un amor que en estos días le haria quedarse en su iglesia rezando y no casar a nadie a escondidas, si este pobre hombre viera en que hemos convertido aquel sentimiento que ayudo a cultivar en su epoca talvez nisiquiera hubiera sido sacerdote, hubiera sido cantante y se hubiera rodeado de mujeres sin cerebro que simplemente satisfagan sus deseos mas primarios, porque sinceramente es la forma en que vemos el amor en estos tiempos.
Es tan gratificantemente vergonzoso ver el dia 14 como las calles se van pintando de rojo, como el aire comienza a ser saturado por el olor de las rosas, como flotan encima de las cabezas de transeuntes los globos multicolores, como se agotan en las farmacias los condones de sabores o con textura (no se hagan los inocentes), como las pizarras de precios de los restaurantes aumentan de forma cautelosa pero voraz, como las habitaciones de hostal solo se alquilan por hora y en algunos casos por 15 minutos para aquellos con alguna disfunción que no los perdona nisiquiera en un dia tan especial (los famosos Speddy Gonzales), como la Iberica (chocolateria Arequipeña) vacias sus moldes en forma incesante para llenar las cajas de bombones, los corazones de chocolate, los mazapanes y toffees; todo en nombre del "amor".
Y yo me pregunto, ¿cuándo carajos cambio todo? (perdón, me exalte), ¿qué pasó?, ¿en que punto mandamos todo al tacho?, aun recuerdo cuando pensaba en la primera cita, como tuve que hacer puntos acumulativos en casa para que mi señor padre me diera dinero para invitar al cine a una chica, si tenia suerte y lograba lavarle suficiente ropa también tendria para la pizza. Recuerdo las notitas enviadas en clase, esas que pasaban de mano en mano hasta el sitio de la chica en cuestión (no existia el chat ni los SMS), como todos tus compañeros sabían lo que hacias pero nadie te decía nada, bueno alguno te devolvia un papelito supuestamente de respuesta con un "deja de joder", pero esto era parte del romance, de la lucha por conquistar a la niña que te gustaba; recuerdo las rosas que arranque de mi jardín y lleve escondida dentro de botellas cortadas para ponerlas en su pupitre, los primeros poemas que era sinceramente una huachafada, pero lo importante, sinceros; esas caminatas acompañandola a casa cargandole la mochila, que pesaba más los martes, porque llevabamos matematica (era el puto libro Coveñas de 700 paginas); esos 15 minutos en la puerta de su casa conversando de lo que fuera y en toda esa temporada nunca un beso, a lo mucho y juntando todo el valor que en esa epoca tenia, le sujetaba la mano.
Pero ahora, que va a vivir mi hijo, en que mundo crecera el amor, si ahora encuentras a chicas en Facebook, Badoo y demás redes sociales, que buscan "encuentros ocasionales", es decir "choque y fuga", ya no se ven parejas caminar de la mano, es mas no se ven donde estan esas manos; si la invitas a comer es a un chifa, porque luego te la chifas (el famoso "boquita come potito paga"); van al cine y no recuerdan nada de la película porque estuvieron jugando "manitas calientes" y que calientes que estaban; los mensajitos de amor ahora van desde misogino a porno extremo; no regalan globos, ahora son condones fosforescentes (se creen Luke Skywalker); y todo esto en nombre del "amor".
Por eso no celebro el 14 de febrero, ya no creo en él, el amor no puede encasillarse en una fecha, el amor se construye todos los días, a todas horas, de las formas mas sencillas y sutiles, se alimenta con caricias, ternura, besos, detalles insignificantes, suena cursi, pero así es, el amor nunca fue otra cosa, es una constante de cursilerías, de bobadas, si el amor fuera algo logico no seria gobernado metaforicamente por ese musculo que se debate a diario entre el sístole y díastole, entre el "me quiere" y "no me quiere", entre el "la llamo" y "no la llamo"; dejen lo analitico y lo real a esa masa de materia gris llamada cerebro, que se reviente y se gane jaquecas pensando en todo lo que quiera; pero dejemos las estupideces romanticas al corazón, que deshoje margaritas, que duerma soñando en esa persona, que mande mensajitos de los que sus amigos se burlen, pero dejemoslo ser, dejemos que el corazón se encargue del amor, no el pene, no el cerebro, el corazón, hagamos todo esto en nombre del "amor"
Lo realmente cierto es que el verdadero amor está lleno de muchos detalles y es tan fuerte que no se deja llevar por un contexto consumista. Para dos enamorados el resto del mundo no existe, cualquiera sea la forma en que deseen pasar un día como hoy. Te aseguro que nunca se recuerda lo que sucedió alrededor, lo que dijeron las personas, sino lo que sucedió dentro de uno mismo cuando el amor hizo de las suyas. Yo no recuerdo tantos detalles, sólo recuerdo que fue un hermoso primer beso.
ResponderEliminarEl primer beso, ya tendre ocasión de hablar de él, siempre y cuando no ocasione divorcios.
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